Algunas de las principales dificultades a las que se enfrenta un equipo de trabajo en el desempeño de sus actividades son:
- Falta de liderazgo.
Se recomienda que al miembro del equipo que funja como líder del equipo, se le capacite y desarrolle habilidades para obtener los mejores resultados.
- Objetivos poco claros.
Es necesario que todos los miembros del equipo tengan bien definidos y claros los objetivos.
- Reuniones improductivas.
Para evitarlas, debe definirse cuando son necesarias las reuniones del equipo, nombrar un moderador, elaborar una agenda de temas a tratar, entregar información previa, y concluir a la hora programada.
- Relaciones interpersonales conflictivas.
Se requiere precisar que los intereses personales no están por encima de los del equipo. El líder debe mediar entre los integrantes en conflicto a la vez enfatizar el respeto y la buena voluntad de las partes implicadas.
- Miembros tóxicos.
Conviene detectarlos, acercarse a ellos, ubicar las causas de fondo para que reorienten su conducta y evitar problemas futuros. Existen diversos perfiles de manifestación (el negativo, el traicionero, el agresivo, el sabelotodo, el irresponsable, el que disimula trabajar). Desde la formación inicial de los equipos debe acordarse y normarse las conductas que serán permitidas y no, además de las consecuencias de las conductas inadecuadas para los fines acordados.
- Falta de comunicación entre los compañeros y los diferentes niveles de la organización.
Es muy importante determinar los canales de comunicación adecuados para transmitir y recibir información lo suficientemente clara y precisa, creando un ambiente de escucha activa y de respeto.