Además de cubrir los requisitos de contenido que establece la Ley Federal del Trabajo, son competitivos en diversos aspectos entre los que podemos mencionar: condiciones y sistema de trabajo, seguridad, evaluación del desempeño, sistema de reconocimientos y calidad. Se basan en conceptos generales y valores como el respeto, la confianza y la mejora continua; además establecen compromisos de capacitación, adiestramiento y apoyo a proyectos de productividad que permiten el desarrollo de competencias laborales de los trabajadores.
Los contratos integran prestaciones diversas conseguidas a base de negociación y trabajo sindical de planeación, análisis y cuantificación entre otros; responden a una evolución organizacional y a la situación económica de la industria, del país y de fenómenos internacionales.