Muy parecido a una célula humana porque a partir de ella se forman estructuras mayores que generan y mantienen la vida, los equipos de trabajo son la base de sistemas de trabajo donde si efectivamente se aplican sus características esenciales (confianza, complementariedad, coordinación, compromiso y comunicación) generan resultados excepcionales para quienes invierten en una organización y los trabajadores.
Los equipos, son un conjunto de personas con objetivos comunes y una organización del trabajo que parte del reconocimiento de las cualidades y áreas de oportunidad de sus miembros, los cuales se activan en un proceso de desarrollo en el se potencian las capacidades humanas sin límite.
Son los integrantes del equipo quienes eligen a un coordinador de este, y dicho cargo generalmente es rotado periódicamente, en un tiempo definido por el propio equipo.
Un grupo de personas puede transformarse en equipo en la medida que alcanza cohesión y compromiso. Para ello se han de crear lazos de atracción interpersonales, fijar normas que dirijan el comportamiento de sus miembros, comunicarse asertivamente y trabajar por el logro de los objetivos comunes basados en relaciones de respeto.
Este gráfico representa un equipo de trabajo, donde cada elipse de color se identifica con un miembro del equipo, su número varía de acuerdo con las decisiones y necesidades de la organización del trabajo.